lunes, 17 de diciembre de 2007

MATRIMONIOS A LA FUERZA


Esta niña afgana de once años es Ghulam. Está sentada junto a un hombre de 40, y no es su padre. La fotógrafa estadounidense Stephanie Sinclair ha sido la ganadora de la mejor fotografía del año con la instantánea de este matrimonio forzado.

Esta niña afgana de once años es Ghulam. Está sentada junto a un hombre de 40, y no es su padre. La fotógrafa estadounidense Stephanie Sinclair ha sido la ganadora de la mejor fotografía del año con la instantánea de este matrimonio forzado.

En la imagen la pequeña mira con temor y recelo a su esposo con quien fue obligada a contraer matrimonio. Era la mejor de las 1.230 imágenes presentadas al concurso, por su denuncia de una práctica "mundial" y "terrible", según la esposa del presidente federal alemán, Eva Luise Köhler, colaboradora de la organización.

Köhler destacó la gravedad del problema de los matrimonios forzados en todo el mundo y destacó que esas niñas no sólo son alejadas de su familia y del colegio y sometidas a relaciones sexuales sino que son utilizadas también como fuerza de trabajo.

La foto del año de Unicef forma parte de una serie de retratos e imágenes sobre matrimonios infantiles que Sinclair realizó durante dos años en Afganistán, Etiopía y Nepal, donde es habitual que las familias casen a sus hijos adolescentes entre sí. La fotógrafa relató que la familia de Ghulam decidió "venderla" para poder alimentar al resto de sus hijos aunque "se sentían avergonzados" de ello.

En segundo lugar, se ha reconocido el trabajo del bangladesí Golam Mostofa Bhuiya Akash sobre la explotación laboral de niños en su país, mientras el alemán Hartmut Schwarzbach obtuvo el tercer premio por la imagen de Annalyn, una niña filipina que vive en una colonia de mineros cerca de Manila.

Entre los proyectos finalistas escogidos por Unicef también figura un reportaje sobre mujeres violadas en el genocidio de Ruanda (1994) junto a sus hijos, del israelí Jonathan Torgovnik, que este año ganó el Premio al Retrato Fotográfico de la National Portrait Gallery de Londres.
Las enfermedades también están presentes en la selección de finalistas de Unicef con los menores congoleses víctimas de la polio del británico Finbarr O'Reilly o la serie sobre el valor de las madres que luchan por sus hijos enfermos, de la estadounidense

En la imagen la pequeña mira con temor y recelo a su esposo con quien fue obligada a contraer matrimonio. Era la mejor de las 1.230 imágenes presentadas al concurso, por su denuncia de una práctica "mundial" y "terrible", según la esposa del presidente federal alemán, Eva Luise Köhler, colaboradora de la organización.

Köhler destacó la gravedad del problema de los matrimonios forzados en todo el mundo y destacó que esas niñas no sólo son alejadas de su familia y del colegio y sometidas a relaciones sexuales sino que son utilizadas también como fuerza de trabajo.

La foto del año de Unicef forma parte de una serie de retratos e imágenes sobre matrimonios infantiles que Sinclair realizó durante dos años en Afganistán, Etiopía y Nepal, donde es habitual que las familias casen a sus hijos adolescentes entre sí. La fotógrafa relató que la familia de Ghulam decidió "venderla" para poder alimentar al resto de sus hijos aunque "se sentían avergonzados" de ello.

En segundo lugar, se ha reconocido el trabajo del bangladesí Golam Mostofa Bhuiya Akash sobre la explotación laboral de niños en su país, mientras el alemán Hartmut Schwarzbach obtuvo el tercer premio por la imagen de Annalyn, una niña filipina que vive en una colonia de mineros cerca de Manila.

3 comentarios:

Gaietá B. dijo...

Que interesante este texto y denuncia...
El derecho a elegir y aceptar libremente el matrimonio está reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948), que admite que el consentimiento no puede ser “libre y completo” cuando una de las partes involucradas no es lo suficientemente madura como para tomar una decisión con conocimiento de causa sobre su pareja.
Un matrimonio forzoso no es lo mismo que un matrimonio concertado. Un matrimonio forzoso es un matrimonio celebrado sin el válido consentimiento de ambas partes donde la presión es un importante factor. Si el consentimiento es libremente dado el matrimonio no es forzado. Los matrimonios forzosos son una violación a los derechos humanos reconocidos internacionalmente y no pueden ser justificado por razones religiosas o culturales. No la mayoría de las distintas religiones mundialmente condenan este tipo de matrimonios. El consentimiento dado libremente es un requisito para los matrimonios Cristianos, Judíos, Hindú, Musulmanes y Sikh.
Puesto que el matrimonio antes de los 18 años es frecuente en muchos países en dificultades, esta práctica llega a ser un obstáculo para casi todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio: acabar con la pobreza y el hambre ; lograr una educación primaria universal ; promover la igualdad entre los géneros ; proteger las vidas de los niños ; y) mejorar la salud .
Os dejo aquí una página de mucha ayuda e información al respecto:
www.dawsoncornwell.co.uk/es/links.html
Un abrazo.........Tere Marin

Tere Marin dijo...

Antes me ha salido el comentario desde el blog que trabajo para Gaietá....ahora lo he corregido....
aunque la firma era la mía....
quisiera hacerte una sugerencia...cuando se entra en piorama se abre con la entrada del mes de julio y eso hace que mucha gente al clicar creo que no has puesto nada nuevo....siempre es mejor que se abra lor lo mas nuevo porque se vá renovando la entrada.....
pero solo es una sugerencia.....
un abrazo
Tere Marin

Ibasque dijo...

Hola,
A tal respecto recuerdo una entrada que metí que hablaba del tema de los matrimonios y que ahora rescato:
http://ibasque.com/2007/07/23/el-matrimonio-toda-una-institucion/
Por cierto, esa foto es el primer premio de fotografía de Unicef, si queréis ver los demás premios:
http://ibasque.com/2007/12/19/ninas-y-ninos-obligados-a-crecer/
Un abrazo a ambos, buena escritura la de Piorama, no cabe duda.