domingo, 13 de abril de 2008

SEXO EN EL SIGLO XXI


SEXO EN EL SIGLO XXI


NUEVA VERSIÓN DEL ORGASMO FEMENINO
• Para la mayoría de las mujeres, el coito por sí solo no es el punto álgido del placer, sino un preámbulo

SHERE HiteProfesora de Sexología Clínica en la Universidad Maimónides de EEUU y autora de El informe Hite / Traducción de Toni Tobella

El Informe Hite sobre la sexualidad femenina ofrece una amplia base de investigación que demuestra que las mujeres pueden alcanzar el orgasmo con facilidad. Documentando, con las propias palabras de muchas mujeres, cómo alcanzan el orgasmo por sí solas a través de la masturbación, el informe muestra que la mujer no tiene ningún problema para llegar a él, aunque la sociedad sí lo tiene en aceptar cómo lo alcanza, insistiendo en que debe intentar tener el orgasmo durante el coito. Pero hoy podríamos diseñar una nueva versión del sexo efectiva tanto para las mujeres como para los hombres.

Con anterioridad a mi trabajo, se había creído que las mujeres tenían dificultad por alcanzar el orgasmo (y algunos aún lo creen), y que debían intentar conseguir su "plenitud vaginal" y experimentar el orgasmo durante el coito, es decir, tener un "orgasmo vaginal".

El "orgasmo clitoridiano" se consideraba "inmaduro" y "menor". Aunque el Informe Hite la desmintiera, esta idea ha vuelto a hacer fortuna desde hace unos pocos años, a medida de que el llamado punto G vino a suplir el viejo concepto de orgasmo vaginal: ¡cada mujer debía tener un orgasmo por la penetración, si era una mujer hecha y derecha!

Aunque la publicación del Informe Hite sobre la sexualidad femenina mostró que las mujeres podían llegar al orgasmo por medio de la estimulación separada de la vulva externa o pubis y que, por lo tanto, la definición de sexo debería recomponerse para incluir que la estimulación al orgasmo formaba parte normal de la práctica sexual, haciendo, de paso, del sexo algo más igualitario --ya no tan exageradamente centrado en el coito como único punto álgido o clímax sexual--, las imágenes del sexo ofrecidas por la pornografía no cambiaron.

La noción, que se introdujo tres años más tarde, de que un supuesto, aunque casi nunca hallado (!), punto G existía dentro de la vagina y que conducía al orgasmo femenino si era presionado correctamente vino a reconducir aún más la idea tradicional acerca del sexo hacia la postura de que nada debe cambiar.

Esto abrió la puerta a más presiones sobre hombres y mujeres (los hombres debían durar lo suficiente, y las mujeres debían tener el orgasmo de esta forma), enfrentándoles innecesariamente. Lanzar el mensaje de que no era necesario cambiar la definición de sexo en ninguna forma básica parecía querer decir que las mujeres tendrían que ser capaces de llegar al orgasmo con el coito y por el punto G. Aunque el orgasmo vaginal, el viejo concepto, había quedado del todo ridiculizado, volvía de una manera moderna y puesta al día.El Informe Hite no detalló los pasos para el cambio y, por tanto, éste será el tema de los futuros trabajos.

POR SUPUESTO que la vagina es un órgano sensible y placentero para la mujer, en las circunstancias correctas. Esta investigación no niega esto, pero demuestra que para la mayoría de mujeres este placer no conduce al orgasmo.

Muchas mujeres disfrutan del coito como una especie de preámbulo, pero a continuación necesitan un masaje clitoridiano específico, aplicado sistemática y suavemente, para el orgasmo. Ya que la sociedad no ha sido capaz de alterar con rapidez la creencia multisecular de que la excelencia consiste en que dos personas alcancen el orgasmo durante el acto, no permitiendo a la mujer conseguir el orgasmo a su manera, se aferra ahora al nuevo concepto de moda de su anticuada idea del sexo, a pesar de los muchos estudios médicos que muestran que no existe ningún punto G concreto como tal.

Pero la nueva visión del sexo que incluye el orgasmo femenino por medio de estimulación separada implica el uso de la imaginación y ofrece nuevas posibilidades.

¿Cómo debería cambiar el sexo? Como mínimo, tanto las mujeres como los hombres deberían obtener la estimulación que necesitan para el orgasmo: ya que las mujeres lo pueden alcanzar fácilmente por medio de la estimulación de su zona clitoridiana en la masturbación, idéntica estimulación (normalmente por medio de la mano o de la boca de la pareja) debería convertirse en un punto álgido importante para la estimulación que el hombre recibe para su orgasmo (el coito o el sexo oral, en la mayoría de casos) en una nueva versión del sexo.

Pero el sexo puede cambiar aún más, puede evolucionar más allá de los orgasmos. El sexo puede transformarse para convertirse en un vocabulario individual de gestos eróticos combinando a los cuerpos para alcanzar altos estados de excitación y deseo, más allá de la búsqueda del orgasmo. El sexo puede convertirse en algo aún no visto, algo nuevo que a partir de ahora crearemos entre todos.

2 comentarios:

Pais Vasco-Ibasque dijo...

Muy buen artículo, lo recomendaré.
juan

webmaster tmarin dijo...

Te posteo en mi blog y de paso añado un corto precioso de "un orgasmo en bicicleta".
Un abrazo
Tere Marin
www.novoyatirarlatoalla.blogspot.com